Six sigma es una metodología para resolver problemas relacionados con la calidad, ya que reduce la cantidad de productos defectuosos o de servicios proporcionados de manera deficiente teniendo como resultado el incremento de las ganancias de una compañía y la satisfacción del cliente.
Six Sigma tiene fundamento estadístico, lo cual es la base para lograr consistencia en la calidad y mejorar los procesos, reduce la variabilidad en la ejecución y permite conectar de manera directa la variabilidad y resultados económicos en cualquier tipo de proceso. Es nombrado de esta manera por un concepto de estadística en el que un proceso solo produce 3.4 defectos por millón de oportunidades, básicamente Six Sigma reduce la variación, por lo tanto, los productos y servicios pueden ser entregados con la calidad esperada.
Un defecto se define como una no conformidad de un producto o servicio respecto a sus especificaciones, por lo tanto, la calidad está relacionada directamente con los defectos ya que, a mayor cantidad de defectos, menor calidad del producto o servicio. Cada vez que se produce un error la empresa gasta tiempo y dinero en corregirlo. De modo que cada mejora en la calidad deberá tener un impacto directo en las finanzas de la compañía.
Six Sigma funciona con base a una metodología estructurada denominada DMAIC por sus siglas: Definir, Medir, Analizar, Mejorar y Controlar. Pretende generar un proceso sistemático y disciplinado, lo que permite alinear los objetivos empresariales y financieros de los clientes con los objetivos de cada proyecto, dicha metodología da mucha importancia a la recolección de información y a la veracidad de los datos como base de una mejora.
La metodología DMAIC puede ser usada cuando un producto o proceso existe en una compañía, pero que no está́ cubriendo las especificaciones establecidas por los clientes o estándares de calidad definidos.

    Las características básicas de las etapas son:
  1. Definir: Se refiere a definir las necesidades del cliente y entender los procesos afectados.
  2. Medir: Esta etapa consiste en identificar los procesos internos que influyen en las características críticas para la calidad y medir los defectos generados, las variables que deben medirse son aquellas importantes para el negocio.
  3. Analizar: Los Procesos con el fin de reducir la brecha entre el desempeño actual y el desempeño deseado, comenzar a entender por qué se generan los errores.
  4. Mejorar: El Objetivo de esta fase es confirmar las variables y cuantificar los efectos, identificar los niveles de variación Máximos aceptables.
  5. Controlar: El objetivo de esta fase es garantizar que el proceso modificado permita a las variables mantenerse dentro de los márgenes de variación máximos aceptables.

Por lo general en el sector financiero, se ha definido como objetivo la eficiencia como uno de los pilares de la industria, que permite su crecimiento en el mercado. Es por ello que la adopción de una metodología que esté acorde a los objetivos estratégicos y que permita mayor eficiencia y agilidad como organización es fundamental.

    Six sigma puede ser implementado en el sector financiero siempre y cuando:
  • Los problemas sean Crónicos.
  • La causa de los problemas no es conocida.
  • Sea posible cuantificar y medir.
  • Sea un problema manejable
  • Sea un problema manejable

Un ejemplo de implementación en el sector bancario sería el siguiente:
“Proceso de apertura de cuentas tardado, ya que el proceso dura en promedio 30 minutos desde que el cliente es atendido por un ejecutivo hasta que el cliente recibe el producto solicitado.”

Six Sigma es un modelo de mejora de procesos empresariales que se utiliza para aumentar la eficiencia y la calidad de los productos y servicios provocando que no solo los costos sean menores, sino también los tiempos.

  • Escrito por José Carlos García Paredes

    Ingeniero en Computación

    07/02/2018 9:30 a.m.

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